Un joven hindú, de unos 12 años, grabado en una calle de Bombay, nos enseña en qué consiste, de verdad, el espíritu emprendedor. Vende un abanico de plumas de pavo real. ¡¡Ha aprendido a promocionar su mercancía en 8 idiomas!! Que maneja con toda soltura.
Cuando me enviaron este video esa fue la primera pregunta que me vino a la cabeza.
¿Podremos competir con ellos?
Seguro que ni fue a la escuela, ni recibió ningún tipo de educación formal.
El eje China-India con unos 2.500 millones de habitantes se expande a una velocidad imparable.
La empresa TATA hindú compra a la legendaria Jaguar inglesa (http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/03/26/economia/1206526508.html).
Este es un mensaje que hay que saber leer.
Esta enorme población, añade, al importante activo de disponer de una cultura milenaria, un espíritu emprendedor, un nivel de motivación, que hace ya mucho tiempo se durmió en Europa y que da ya los primeros bostezos también en EEUU.
Me cuesta imaginar el siglo XXI con un eje económico centrado en EEUU o en Europa.
Le mandé este video a mi amigo Pedro Nueno, Presidente del Consejo Académico de la China-Europe International Business School (CEIBS) con la misma pregunta: ¿Podremos competir con ellos?
Transcribo al pie de la letra su respuesta:
“Javier, no tendremos nada que hacer, por que además algunos dedicamos una parte importante de nuestras vidas con ilusión a que esa gente además puedan tener un MBA”
Estoy seguro que nuestro amigo del video dentro de 10 años tendrá dinero más que suficiente para pagarse un MBA, aunque quizás entonces sus empresas no le den tiempo para ello. En cualquier caso espero que en las escuelas de negocios no le diluyan su envidiable espíritu.
No sé como lo veis vosotros pero yo como primera medida he decidido abrir un pequeño fondo de índices de China e India a mi nieta Mariana. Tiene 1 año, quizás cuando lo mire dentro de 20 le permitirá comprarse un buen piso en Madrid.
Creo que con unos 30.000€ le será suficiente.
Hacer los cálculos...

Muy buena idea lo de abrir el fondillo indexado con India y China. A ver si se lo puedo hacer a los dos niños, los nietos me quedan por ahora un poco lejos.
He estado en China solamente una vez (por trabajo) y cuando la gente (de allí) me preguntaba qué tal me parecía China, les contestaba que lo que más me llamaba la atención era la ilusión que percibía en la gente y las ganas de trabajar. Es lo que más me llamó la atención, ropas, comidas extrañas, contrumbres raras, las tenemos ya en todas partes. Lo exótico no rersalta tanto como esa actitud generalizada de la gente. En dos de los tres paises de sudamérica en los que he estado, no se percibe esto ni mucho menos.
Son mis sensaciones, nada más.
Publicado por: Leo Borj | lunes 9 de junio de 2008 en 14:03
entiendo la moraleja, pero esto ya lo he oido muchas veces ¿ acaso en los 80 Japon no parecia que se iba a comer el mundo ? ¿ Y de Taiwan, y Corea ? Ahora China , de tanto en cuanto la India y su nunca acabado despegue.
El hambre y la necesidad agudizan el ingenio, si ese niño tuviera todos los recursos que tenemos aqui ¿ se hubiera tomado tantas molestias ? no lo creo, estaria muy ocupado con los deberes del colegio, las clases de karate y los resultados de la liga de futbol.
Publicado por: uberum | viernes 6 de junio de 2008 en 17:27